De la vigne à la bouteille
Día 1: Romanèche-Thorins - Cruzille
Su estancia comienza con un original viaje para descubrir el mundo del vino a bordo de una góndola animada en Hameau Duboeuf. Este parque temático del viñedo revela de forma lúdica todo lo que la vid y el vino son para el patrimonio borgoñón.
Continúe su descubrimiento visitando el Château Portier, un edificio típico del Beaujolais. Construido a pocos metros del Moulin à Vent, monumento histórico del siglo XV, el Château Portier, con sus viñas procedentes de los terruños más renombrados del sur de Borgoña, ofrece una amplia selección de añadas antiguas. Aproveche la ocasión para degustar el tradicional "Mâchon Beaujolais" (embutido y queso)
Deje los viñedos del Beaujolais para llegar al Mâconnais, cuyos valles ofrecen un paisaje completamente diferente. Descubra la tierra de Lamartine, desde lo alto de las Roches de Solutré o Vergisson. Tras media hora de marcha, desde la cima de este escarpe rocoso de resplandor ocre rojizo, podrá descubrir una vista panorámica de los viñedos estacados, bonitos pueblos así como la llanura del Saona al este.
Le proponemos una parada en Cruzille, en una casa rural en el corazón de una finca de agricultura biológica (posibilidad de visita y degustación).
Día 2: Cruzille - Dracy-le-Fort
El día comienza con la visita de un pintoresco pueblo de la Edad Media: Brancion. El castillo, rodeado por un escarpado barranco, se puede visitar por su cuenta o con un guía. También puede visitar la iglesia de Saint-Pierre, abierta al público, y con un poco de suerte se dejará seducir por las melodías del arpista.
Continúe su itinerario y haga una pausa gastronómica en el Tournugeois. No faltan restaurantes gastronómicos donde descubrir la cocina tradicional y auténtica, y ¿por qué no probar un curso de cocina en el restaurante Relais d'Ozenay?
Si desea estirar las piernas, las "Balades vertes" le permitirán descubrir el patrimonio oculto de esta zona.
A continuación, vaya a descubrir una joya del arte románico visitando la abadía de Saint-Philibert, en Tournus, y haga una parada en la bodega de la abadía. Tras algunas explicaciones sobre el viñedo Tournugeois, podrá degustar diferentes vinos típicos de la región.
Le proponemos una parada en un hotel con encanto con menú local en Dracy-le-Fort.
Día 3: Dracy-le-Fort - Gevrey-Chambertin
Su último día termina en el camino hacia los grandes vinos de Borgoña.
Desvíese hacia el casco antiguo de Chalon-sur-Saône, los Hospices de Beaune, el pueblo de Nuits-Saint-Georges? Bodegas y fincas estarán presentes a lo largo de este itinerario.
Por último, le proponemos visitar el Château de Pommard para descubrir un "vino de prestigio".