Musée du Poilu et de l'Artisanat des Tranchées
Las obras maestras de los soldados cuentan la historia de 1914-1918. Cuando estalló la guerra en agosto de 1914, los soldados franceses partieron con paso firme, convencidos de que pronto volverían a casa. Pero la guerra se empantanó. En el frente, en las trincheras, o en la retaguardia, durante los breves periodos de descanso, los soldados empiezan a fabricar multitud de objetos... Su primera vocación era utilitaria: el mechero, imprescindible para calentar el vino congelado o tostar una cerveza gallega, sustituía a las cerillas demasiado húmedas, las lámparas o los candelabros proporcionaban luz, y los bastones permitían caminar sin empantanarse. Entonces, para calmar la ansiedad entre dos asaltos, para desafiar el aburrimiento y ocupar sus mentes, los poilus empezaron a hacer regalos para sus familias: timbales o pulseras, marcos de fotos, adornos de escritorio, jarrones... Con motivo de las conmemoraciones del centenario de la movilización de agosto de 1914, se exponen en 420 m² más de 1.000 obras maestras de poilus: carcasas esculpidas, bastones, bordados, encendedores, anillos, tinteros, cortapapeles, lámparas, aviones, cascos en miniatura, cajas de lápices... sin olvidar los objetos traídos del cautiverio. Paneles explicativos con cientos de postales y documentos antiguos: el frente y las trincheras, los acontecimientos, las batallas de propaganda... Reconstrucción de escenas de época (un campo de batalla, un foso, la fabricación de objetos en una trinchera, la parte trasera del frente, el cautiverio en Alemania) y vistas estereoscópicas.